28 sept. 2009

Termodinámica del horizonte


Madera pintada 16,5 x 9 x 6 cm, 2007

Primera parte

Lunes 28 de septiembre de 2009. Hemos viajado a Vitoria en coche la semana pasada. Dos días. Dos veces fuimos y volvimos dos veces. Gratificante siempre el desplazamiento que nos permite parar un poco el tiempo nuestro. Hacer, pasear otras cosas. Usar y mirar otro mobiliario urbano. Comprobar como marchan las cosas a dos palmos de tus narices, pero en otro lado. Y hay que ir, hay que moverse.
La primera fué el miércoles. Barazar arriba. Barazar abajo. Con Pedro Fraile. Acompañando a los grandes camiones puerto arriba, disfrutando de la vegetación bien domada de la montaña. Están los montes limpios. Llegamos como si hubiéramos ido por la autopista con su muestrario de rápidos coches y descapotables fuera de temporada, pero con unos euros más para el café. Como aquellos hermanos, según Leguineche, de Segovia; que vendían ajos. -Yo voy delante y los voceo a diez. Tú vas detrás y los vendes a siete. Nos los quitarán de las manos. El ahorro es el ahorro.
Llegamos a ver la exposición de Varenka Girbau en la sala Luis de Ajuria. Voy todo el camino sonriendo. El gracejo me lo ha producido la columna del Correo (23-09-09) de Juan Bas sobre los programas timo en la noche televisiva: milagrosos adelgazamientos mediante el té chino, artilugios vigoréxicos, lencería prieta que te hace parecer más alta, más delgada, con más pecho. En fin, más colorada, más amoratada, sin respiración, más muerta. Las cataratas de dinero, nombres de mujer que empiecen por Z. De joven pensaba que llevando los zapatos prietos bailaba mejor. ¡Y así los tengo!.
Me pidió el bueno de Juan una dedicatoria al darle el librito que hice para Antón Hurtado. Aprecio mucho la obra de Juan, y apenas pude garabatear, ruborizado, "a Juan el gran Juan Bas". Ahora añadiría: "vaya este librito que de tan buscado no es mío". Ocurre eso con las recopilaciones. Son casas muy habitadas. Debería la dedicatoria ser patrimonio tan sólo de los grandes, de los reconocidos o de los autores admirados ... o de los genios. De los genios de todos los tamaños: grandes y pequeños, como silos de grano o los de lámpara maravillosa.De los acompañantes y esenciales genios.
Encuentro esta en el catálogo "La sonrisa del mono" de Edu: "Vayan estos años con mi padre ..."

Óleo/ cartón 26x24 cm. Verdes, 2009

Segunda parte

Agradezco haber madrugado, pués si cabe hay en casa aún más silencio. Nada, excepto un ligero brote de gripe, me turba para dar forma a esto que quizá no sea del todo cierto, ¿qué es nada?, ¿qué es todo?. Conozco algunas acepciones de la nada. Esa cosa a la que le han dedicado los poetas tantas horas. Más no su realidad más grave.
Ahora sabes que hace el rojo
Al rojo le gusta caminar sobre la hierba verde
Ahora sabes lo que sabe el amarillo
Que el sol brilla porque a nadie le gusta morir
Y del azul: que el azul cerúleo se ve negro.
Para un niño a quién no le han dado nada
Poema de Lucebert dedicado a Karel Appel
Los dioses sabrán lo que es el todo. Hago café.
"Creen los mayas que al principio de la historia, cuando los dioses nos dieron nacimiento, nosotros, los humanos éramos capaces de ver más allá del horizonte. Entonces estábamos recién fundados y los dioses nos arrojaron polvo a los ojos para que no fuéramos tan poderosos" Eduardo Galeano. El libro de los abrazos.
Tercera parte
Segundo viaje. Nada hay mejor que esas mañanas de Jackson tirando pintura por el suelo. El viernes fuí con Antón y Nacho por autopista a Vitoria de nuevo, la vecina ciudad tan distinta y ahora con tranvía. A la inauguración, en Zuloa librería, de la expo de alumnos del taller de Imanol Marrodán impartido en Bilbaoarte. Fernando mi compañero de estudio está entre ellos. Encontré renovada y limpita la librería pero el espacio expositivo sigue siendo un pelín pequeño. De allí fuimos a la siempre esperada exposición de mis maestros Fernando y Vicente Roscubas en Trayecto. Los amantes del arte-cultivo tienen donde entretenerse. Especialmente buenas sus fotos plegadas, exposiciones embrionarias que pueden dar lugar a más exposiciones.
Nada mejor que esas mañanas de Jackson Pollock tirando pintura por el suelo. Me hago acompañar de tres buenos amigos, sobre la mesa: estoy por confesar que los míos son aquellos con los que puedo estar mucho tiempo en silencio. El pintor Joaquín Mir de José Plá, Destino; el carismático y precioso título: Toda la belleza del mundo de Jaroslav Seifert, Seix Barral, un libro que hay que leer tan despacio como aconseje su buen entendimiento y Formas de devoción de Diane Schoemperlen, Seix Barral, de donde he extraido la cita que Galeano quiso que todos supiéramos.
He subido del estudio pinturas sobre papel y cartón y elijo al azar una que padece esta ceguera, este polvo en los ojos de los dioses. Ya no hay horizonte posible ni perspectiva, seguimos enfangados en nuestra falta de pericia (con respecto a los dioses).
Nada mejor que esas mañanas, tardes, noches de Jackson tirando pintura sobre un lienzo en el suelo para no manchar el suelo.
Un vistazo a la cocina. Ajos, dos cabezas de las de a 7 €/ristra. Felices sean los dioses que no los necesitan, por aquí abajo desgraciadamente hay quién no tiene ni eso. Ni posibilidad de conseguirlo.

17 sept. 2009

A Luis Claramunt


Óleo/papel, 20x30 cm 2009
Aovadas las gallinas libres, sueltas .. nos recuerdan con su repetido picoteo nuestro vital movimiento circular.
"Cada noche hay uno que se queda dormido", Fabrizio Rondolino, Un lugar tan hermoso. Siruela 40.
O más.
Los hombres, las banderas, las praderas, las patrias, las cimas ...
Tengo hoy la edad, un poco más, que tenía Luis Claramunt cuando se fué en Agosto de 2000. En Zarautz. Observo mi interior y lo que ocurre a mi alrededor, mi capacidad de movimiento y de trabajo. La suma de proyectos y siempre en alza la suma de recuerdos. La acogida que tiene mi obra entre mis allegados. No puedo pensar en otro tipo de acogida. No sería real.
Pulo, limpio cada vez más los espejos en los que miro. Muy agradecido del hecho de mirarme. Estoy aquí!!!
Escribo con El País Babelia, 12-09-09, frente a mí. Abierto con el artículo sobre Baselitz. Asombrado por la foto grandilocuente de su estudio.
Luis Claramunt dispuso de tantos como ciudades dónde vivió, pero la suma de todos ellos cabría en el estudio del alemán y sobrarían metros para hacer un curso con multitud de alumnos. Un curso sobre pintura de acción, neoexpresionismo, arte vivo, llamémosle como se quiera. Cuentan que Luis pintó una temporada en Barcelona en un piso que era casa de comidas. No me corrijan soy muy terco. Dicen que ideó un sistema para hacer hueco entre las mesas sin montar mucho alboroto, cuándo los comensales habían dado cuenta del menú. ¿Quién no conoce los ingenios de Leonardo da Vinci?. Alguna mesa, quizá dispusiera de un sistema con poleas y cuerdas para ir a parar al techo. Realmente no sé como le fué a Luis con su obra, trabajó con buenas galerías. Juana de Aizpuru, se preocupa ahora por su legado pictórico. Sé que de pronto cogía un tren o un bus y se venía a Bilbao a mirar la ría desde los bares y cafeterías cercanos al Arriaga. A compartir opiniones, por allí lo conoció Iñaki de la Fuente, iba vestido siempre de negro y con pañuelo al cuello, dicen que tenía muchos trajes negros. De esa experiencia surgieron muy buenas interpretaciones de la ría. Eligió un modo de vida libre, en consonancia con su trabajo, nómada. Barcelona, Madrid, Sevilla, y también algunas ciudades de Marruecos fueron testigos de su ánimo. De todo su ánimo. Luis hizo inicialmente interpretaciones de los "clásicos", acuarelas. Conoció la pintura y quiso vivir en ella también.
Dice van Velde: "Si, está en mí, pero debo verlo y entonces alcanzo esos momentos maravillosos. En este proceso llegué a experimentar horas increíbles, porque es verdad. La pintura tiene posibilidades que uno ignora, y si se vive su vida, aún en la edad madura, todavía hay descubrimiento." Una vida secreta, Charles Juliet. La rosa cúbica 8. La edad madura de Luis se quedó corta. De ambos artistas he visto obra maravillosa en el Bellas Artes de Bilbao: De Bram van Velde en su colección permanente, de Luis en una colectiva y supongo que ahora estará en sus fondos. Los fondos. El fondo. Entre horas y horas de estudio, con independencia de sus medidas, es alentador saber que hay sitio en el fondo.
Conozco más casos de artistas con estudios diminutos, esa circunstancia no le hace ningún favor a su trabajo, pero eso será motivo de otro cuento. En la mesa de la cocina, a las siete treinta del dieciseis de septiembre. Reciclando cuartillas ...

14 sept. 2009

Gallinas


Óleo/lienzo, 33x24,5 cm 2009

A Luis Claramunt.

Las gallinas, durante todo el día
pasan delante de mi puerta abierta.
Van al corral, el centro de aquel valle
de todos los tamaños, siempre juntas;
las más grandes después, con las medianas,
unas detrás de otras más pequeñas,
algunas diminutas, y amarillas.
Casi todas azules mientras pasan
de distintos plumajes azulados,
encrestadas por ráfagas añiles,
las patas azulean por abajo.

Primeras en pasar, muy mejoradas
representan mayores extensiones,
las que siguen medianas, laterales
disminuyen un poco el azulado,
quedando reducidas, las pequeñas
a una raya estirada con frecuencia.

Van al centro del valle, a la derecha.
Cruzan delante de mi puerta, alguna
entra en el río y va, corriente abajo
hecha hilacha fugaz, hilo de agua.

Las gallinas. Manuel Padorno. Edenia, Tusquets 245

1 sept. 2009

Eduardo López


Eduardo López, 20x20 cm 1994

Uno
Iban los hombres de quintería. A arreglar los viñedos, las cepas, en invierno los olivos. A preparar el campo, a entresacar, quitar la piedra; Y daban vida de pronto a las casas solitarias que luego vemos en el paisaje. Ajenas. Iban para seis, doce o veinte días; cinco, ocho o diez personas. El campo, como el mar, es para estar en él. Iban cargados de lo necesario y ultramarinos, un listado de ellos que tenían en común mantenerse bien en el arcón, junto al pan durante días, o en la soga que hace de eje al pozo: sardinas secas para el pipirrana, bacalao para el tiznao y el moje con patata que harta mucho, harina de guijas o de almortas para las gachas, y pan en abundancia, es imprescindible para hacer las migas con uvas. El pan en el campo no endurece, si acaso, se asienta. Iban los hombres a la faena y quedaban las mujeres en el pueblo al cuidado del enjalbiego y el jornal, al cuidado de los niños, de los vecinos; de la observancia popular y los sucesos. Claro, que el campo entonces se encontraba mucho más lejos, eran tiempos en que al futuro año 2000 se le miraba con mucho cuidado. Con temor.
Cuando volvían los hombres surgían de boca de las mujeres, esporádicas, las cosas que pasaron. Me han dicho..., me dijeron..., sabes que..., dicen que... El hombre que estuvo a lo suyo, con la tierra, que volvió del horizonte con color a melón exclamaba a veces- ¡ A tí todo el mundo te dice cosas a mí no me dice nadie nada!.
Reúno en casa muchas más cosas de Edu López... sus dos libritos editados en Olerti Etxea: Prontuario de acéfalos y Turbinas, sus catálogos...


Y dos

... en cuanto a obra, un cuadro más. El hombre de alambre. Se trata de otro acrílico sobre DM de 20x20 cm. En él, aparece un hombre que asume su delgadez subido en un pedestal. "No te pido que te cuides esa delgadez extrema, sólo pido que me mires con una mirada buena", diría en una de sus trovas Pablo Milanés.
Y un dibujo que el artista me hizo llegar por uno de mis numerosos cumpleaños. A partir de los veintiuno ya no hay que contar, dicen en los pueblos. Creo que esa era la edad de la licencia militar. Pudiera este dibujo haberse caído de su catálogo "Dibujos" de 1998. Y contiene un texto precioso, es el adjetivo ideal para los escritos de Edu, titulado "Abierto todo el año". En él precisa el artista: "El dibujo es la parte dura del pensamiento, su material más óseo, su hermano pétreo, su exoesqueleto. El dibujo, algunas veces, recubre lo visto, lo pensado, y otras va dentro, viaja en el interior de las cosas pensadas hasta encontrar salida por la mano". Y lleva en portada otro dibujo que advierte a navegantes: Siempre pasa lo mismo, 1996.
Y es por todas estas cosas que os cuento que le echo de menos cuándo ojeo el precioso catálogo del Reina Sofía Dibujos germinales. Catálogo de dibujantes notables y otros que hicieron con él lo que pudieron: Chillida, Saura, Teixidor, Joan Ponç, Palazuelo o más cercanos María Gómez, Pello Irazu, Xisco Mensua, Berta Cáccamo, Abraham Lacalle, ... Claro, que para mí sigue siendo un enigma el asunto de los contenidos, y que tiene también un magnífico escrito de nuestra vecina Gentz del Valle: Bajo el triúnfo de la nieve.
Ayer estuve en Rekalde. Paseando sus calles, aunque parezca mentira, aún industriosas; he recordado el mundo o el antimundo de otra gran dibujante, Idoia Montón, excompañera de galería. Después en autobús, cuál paseo cultural motorizado, he llegado al Casco Viejo, por el Arenal, hasta Imatra donde, de nuevo, Edu López tiene una constelación de ¿treinta? obras. A través del cristal pude enamorarme de algunos de esos pequeños cuadros: Una silueta un perfil de una silla con la gota sobrante de su ejecución, un buen número de paisajes inhabitados, una destrucción con bombas que reclama: ¿te acuerdas ...?, un retrato de Hölderlin, ...
Acudo a los catálogos, a los textos generosos de Edu cuándo necesito sentirme prójimo de un todo mejor y futurible. He reparado que en los escritos, en Affo de Cos. Los motivos de la papelera; por ejemplo, de Edu no figura la palabra pintura. Y esto para mí es como, una panacea, un milagroso ungüento para los que aún practicándola todos los días sabemos que estamos en otra cosa. Estoy leyendo las confesiones de Bram van Velde a Charles Juliet en Una vida secreta, La rosa cúbica, 8. En él, Bram agradece a Beckett su comprensión y apoyo, al parecer fué el único que inicialmente lo hizo y cuenta que le escribió un texto en el que en ningún momento citó la palabra color. Naturalmente, entonces, la pelea del gran pintor, maestro del color, era otra. La supervivencia. ¿Se puede pedir más?.... Edu López y yo sabemos que su pintura es estar en todas partes y estar interesado en todo, todo incluídos los astros, los planetas, y todo. No en vano "El mundo es el objeto más grande del mundo", según el autor. Un placer. Espero vientos favorables para comprarle un pequeño cuadro de su última expo en Espacio Marzana, del que quedé prendado: Querido diario ... PUM. Apresúrate lector, yo puedo elegir otra obra. Dice Ciorán: "París es la ciudad dónde todos vienen a suicidarse. Todos buscan el triúnfo". Corrido el tiempo, ahora no sólo París es la capital del suicidio.
Es por eso que la cultura íntima-fabulosa de Edu López sale a la calle en cada comparecencia para recordarnos algo más y dónde estamos. Su taller se llama Planeta Imaginario y su país de referencia Madagascar. Firmado: La invitación a la tormenta.