17 sept. 2010

"Dulces compañías". Próxima exposición

Permitidme, los lectores del blog repetir este poema:

Por la luz oblícua, debía ser invierno,
un puñado de ojos buscaba
en los míos
iluminados epitafios.

Me desagradaba ser mirado así,
no tengo piedad
ni rosas, conozco las gaviotas por el vuelo,
vengo de las orillas del mar.

Son lentas las postreras
luces, tampoco tengo prisa:
no entiendo esas voces,
si me llaman, no es a mí quien llaman,

que no soy de aquí.

Dulces compañías

Este que leéis es el poema número diez de los diez poemas que contiene el libro de Eugenio de Andrade. Contra la oscuridad. Editorial Pamiela 14.


Ni piedad ni rosas es uno de sus fragmentos. No he encontrado título mejor para nombrar este objeto y su intrínseca dramaturgia. Llamémosle pues "Ni piedad ni rosas" en homenaje o invocación a este hombre de Oporto que admiro. Poeta. Luego llamémosle X, llámesele escultura o conjunto exagerado de un ápice, simbólico diminuto de todo lo que nos sobra y no obstante tenemos a mano. Aquellos de vosotros, de ustedes, que han visitado exposiciones diversas seguro que tendréis facilidad para ubicarlo en vuestras retinas. Bien !!. Llamémosle poesía.

Ocurre que tuve la fortuna de asistir a un seminario sobre Poesía visual-Poesía concreta impartido en Bilbaoarte por el uruguayo Clemente Padín. Una celebración. Abarató el concepto que tenía entonces de las importancias. Comulgo con el mundo de las empatías. Es decir: Es muy agradable ser importante. Pero más importante es ser agradable.

Según algunos científicos es una de las soluciones para esta era tormentosa que vivimos. La empatía.

Desconozco lo creativo-lucrativo y esta ignorancia del mercado me mantiene en líneas de trabajo muy concretas. Esto es: estoy tan sólo en la praxis de un oficio adivinable en estas paredes. Podría decir que nada me interesa más que los sueños. Acompaño en esto a Sigmund Freud y a su sobrino en el gusto, la necesidad, la militancia en la pintura. Perdonad si esto se os antoja comparativo, no es mi intención pero si me motiva que se me entienda.

Siempre me ilusionó, siguiendo en el mundo de los sueños, la idea de que uno de mis trabajos fuera portada de disco. Debería ser preferentemente un redondo disco de Jazz. De Hank Jones, Herbie Hancock, Bud Powell o Brandfor Marsalis. Ser portada de un libro, de un poemario quizá como este precioso de Eugenio de Andrade, o un panfleto. Siempre quise escribir como Bob Dylan. O pensar, no lo sé. Modesto, se me antoja poco probable, pues no se si sabría pensar en inglés o voy más lejos, norteamericano. Nunca estuve en esos mundos.

Fui portada de catálogo de un certamen para artistas noveles. En este caso competía y figuraba también en su interior. Y el resultado no me satisfizo. Resultó ingenuo, malogrado. Un intento banal, vaporoso como espuma entre cantos de río acelerado. Lo guardo con cariño, pero todavía sigo preguntándome cuándo deja de ser novel un artista.

Sigo entonces haciendo mi disco, mi libro imaginario, que en este mundo de empatías que os cuento será de otro. Nadie lo ponga en duda. No soy músico. No soy escritor.
Sigo procurándome dulces compañías. Cuadros, esculturas, objetos potencialmente exponibles. Más dulces aún que mis amigos. ¡¡Qué lo son!!. Más dulces y menos sabrosas que los chocolates de Estella o de Mendaro.
Diré como Hieronimus Bosch, el detective de Michael Connelly, con nombre de pintor: "Gastaré mi dinero en pintura, jazz y cerveza".
Toda mi vida última, transcurrida, está relacionada con eso. No puedo vivir sin la pintura. Sin lo creativo-lúdico por lo que contiene de autobiográfico. Sin la música acompasando todo lo que ocurre en mi taller. No puedo prescindir de la pintura. Mantengo con ella, ahora si, conversaciones con lo inglés, con lo norteamericano. En sueños me transporta y me iguala.

Ahora no puedo prescindir, no me queda tiempo apenas y aún falta octubre, noviembre y tantos, tantos años más de pintura. A ratos me sacia y a ratos me hace inteligente, como dicen que han de ser los humanos.

Me siento plácidamente en el autobús de línea, en el 76. Me acompañan personas que andan a otros afanes. Si me llaman no es a mi a quién llaman que siempre ando ocupado en estas cosas.

Aquí, Dulces compañías, os muestro mis trabajos. Algunos cuadros, dibujos, objetos. Ni piedad ni rosas. ¡¡Otras cosas!!.

Conocí la galera
por el platillear
el andar de la mula
y el cantar del gañán

Seguidilla extraída de Los carros vacíos. Novela policíaca de Francisco García Pavón.

Llevo la varja cargada.

Dulces compañías. Llámesele X, llámesele poesía ... "Si saben de uno, cosas que ni uno sabe que sabía" Joaquín Sabina.

Vedlas. En su interior está todo el cariño que profeso a mis contemporáneos. A mis amigos. El juego consiste en que volverán a casa, celestiales. Al finalizar octubre. Al taller y allá en silencio o con el piano clarísimo de Sonny Clarck acompañarán a este maravilloso y veraz poema de Javier Aguirre Gandarias incluido en su poemario Sal despacio. Ediciones Hordago.

Conquistaron
otros terrenos más ampliables en enérgica protesta
o ley de creación, equiparando la suma de los
juicios el proyecto del suma y sigue, en la decisión
no necesariamente rectilínea. Sin dejar, por eso,
el gobernalle que se controla con los años
y requiere adivinar, en la huella regularmente señalada,
un margen de libertad que nunca fuese adulterado
por caca de los chiquillos. Quiere decirse
que aunque somos bastantes pero mal avenidos
y aunque todos tenemos algún derecho
a reivindicar la imagen de Júpiter y Apolo
y, en cierta medida, la de Saturno y Afrodita, lo más divino
es que nos vamos y nadie nos ha visto.

Saludos. Salud


Carmelo Camacho
Sala Luis de Ajuria
del 25-9 al 14-10 de 2010
General Álava, 7

Vitoria-Gazteiz

lunes a sábado de 18,30 a 21 h. Domingos y festivos de 12 a 14 y de 18,30 a 21 h.






5 comentarios:

Alberto Palomera dijo...

Amigo Carmelo, como siempre eres grande en la palabra y en la pintura.
¡¡Enhorabuena!! Aunque no este en inauguración mi mente se teletransportará a Vitoria para celebrar tu victoria. Bueno un juego de palabras txorra pero con cariño, salud y saludos,
Alberto Palomera, tu fiel seguidor.

Másdelomismo dijo...

Yo pararía en seco si viera un vestido con el estampado de ese dibujo que has publicado hoy en un escaparate, ya sé que no es un disco de Dylan, pero sorpresas te da la vida....

Un vestido, sí....

Carmelo Camacho dijo...

Muchas gracias amigo Albreto. La Exp.. ha quedado bien. Como tu sabes,generosa. Nimenos, un vestido¡¡ El caso es que son dos papeles similares.El juego de los errores. En referncia a esos de los pasatiempos. Un vestido; si ó una gabardina con un cuadro amarillo y azúl Kleyn que deriva en un azul sin color. Podeis ver más imagenes en los Flirk de Jokin Lara y caminante inquieto. Gracias por vuestro interes pero la prxima vez os pongo,... falta. Besos a ambos. Salud. Saludos.

Carmelo Camacho dijo...

Perdon. Quise decir ALBERTO¡¡¡

Alberto Palomera dijo...

no faltaré