
Autorretrato.
Collage y mixta/papel encerado 42x36 cm 2009
El enfermo le preguntó la hora a su mujer y ella respondió simplemente: "Dentro de quince minutos"(dentro de quince minutos tendría que irse)El peso del mundo. Peter Handke Laia 12
Primera parte
El mundo por fuera. El mundo por dentro. El comportamiento.
Me pongo el buzo gris y azul que me identifica como responsable de la limpieza. En una ocasión un periodista escribió que era el encargado y tuve que disculparme ante el mío. Se puede suplantar la personalidad. Ser otro. Pero con los oficios hay que ser muy serio.
Recién llegado al trabajo me prometo, solo, en el cuarto que volveré a Portugal. De Norte a Sur. De Este a Oeste. En el país vecino vimos, cuando fuimos muy poca basura. Muy pocas hojas caídas, era verano. Eran tiempos de menos consumismo. El aire que respiramos allá era muy austero, al menos en los pueblos que elegimos para iniciar nuestra visita. Los pueblos pequeños. Los puntos en el mapa diminutos que estaban al lado de los negros. Un poco más alejados de los rojos, las ciudades. Diseminados. Salpicaduras de tinta en un descuido: Borba, Estremoz, Tondela, ...
Aquella errata o interpretación libre de mi ocupación me confirmó lo que desde hace tiempo pensaba: el periodismo no es una ciencia exacta. Será por eso que gusto de leer los diarios atrasados, cuando la noticia, el suceso puntual y a quemarropa puede, quizá, afectarte menos. Y es una manera más de celebrar tu evasión. Os aseguro que ocurren demasiadas cosas a nuestro pesar. Y seguirán, tic tac, tic tac, ocurriendo...
"y tomo de aquí, y de allá el zumo de las cosas,..."
Prosas apátridas (fragmento) Julio Ramón Ribeyro. Seix Barral
Segunda parte
El mundo por fuera. El mundo por dentro. El entretenimiento.
Dotados de un cierto pesimismo. La crisis, el envejecimiento, los caprichosos, medidos pasos a una inevitable senectud, algunas personas del medio artístico dan forma a la opinión, de la obsolescencia de las galerías. No estoy de acuerdo. Recuerdo que ya cerraron Galerías Preciados. Ahora se trata de las galerías de Arte. Esas personas están ya viviendo un futuro obsoleto. Demediado.
Con el fin de las galerías se perdería gran parte del conocimiento del Arte. La magia en fuga. Como la educación en fuga con la jubilación de los maestros.
Seguro que olvidan que en NY se contabilizan quinientas. Entre Madrid y Barcelona un centenar. Quizá sea el momento de que una ciudad ignorada las aglutine todas. Teruel, por ejemplo. Y haya que ir allá como a Venecia, Praga, Lisboa, Berlín, Camberra, ... con ese reclamo, la ciudad de las galerías. Desde luego siempre es válido el dicho: "el que tenga tienda que la atienda".
Flaco favor le hacen a este mundo, del arte, que no salió aún de la batalla desde que comenzara en las paredes de una cueva.
Creo que estas apocalípticas opiniones sobre el presente y futuro del estado de las galerías son propias de conversaciones trasnochadas en Pubs de horario ininterrumpido. Parece que surgieran entre trago y trago de alcohol y el humo de cientos de cigarrillos, y falta de sueño. Opina así el que está cegado por el éxito de Serra, Koons, Hirst y un largo etc. y comienza a no ver en el horizonte arte alguno que no sea ese. Perdido ya el socorro debido a las personas y la paciencia para con los intermedios. Ir a la luna del capital. Ya. Sin paradas. Sin recreos.
Desde luego, están equivocados. No nos han vendido la era milagrera del ocio con su variedad de productitos (postales, paraguas, posters, bolis, lápices, etc.) para llegar a eso. Ya se cerró bastante por eso. Sustituido lo industrial por lo cultural, por lo turístico. No sé que opinará Manuel Vicent. Él, que es un activista del mundo del arte y se ha emocionado tanto con sus descubrimientos. ¿Cómo sino se escribe la "La novia de Matisse"?. Alfaguara.
El arte es conocimiento, deseo y viceversa. Opinión, apreciación. Cuestionario incontenible del presente. Dice Ferreira. Pensar. Acantilado 138 :
"Lo más grave de nuestra época no es que no tengamos respuestas para lo que preguntamos; es que ya no tengamos ni preguntas"
Tercera parte
El mundo por fuera. El mundo por dentro. El aprendizaje.
Cientos de artistas están trabajando en este momento. En el taller. Tantos como los cientos de jóvenes que buscan trabajo, hoy, desesperadamente... algunos duermen fuera de casa, en casa de amigos o familiares. Sestean en las salas de los autobuses, aeropuertos ... mi compañero, ahora, Fernando Villena ha aterrizado en NJ con un trabajo de fotografía en el oeste de USA. Los parques naturales. No ha ido allá a cerrar galerías. Tal vez, como todos ha ido a hacer lo humanamente posible.
"- El secreto para una vida feliz, Lewis, es saber dónde debe uno detenerse y entonces seguir un poquito más.
- Tomaré media más, en ese caso."
El mundo silencioso de Nicholas Quinn. Colin Dexter. Plaza&Janés
Acaso con las prisas no quiera, no pueda, yo, ser dador ni quitador sino todo lo contrario.
Abogan estos opinadores del futuro que la solución pasa por subirse al maletín de un representante que te relacione con las instituciones. Un marchante. Un portavoz que te ubique en un inexistente comercio. Te asegure el salario mínimo, al menos, interprofesional. Te procure trabajo continuado y sin sobresaltos y al fin el éxito. De ser así me gustaría que el mío, además de los que tengo, fuera Gil el representante de calzado, caminante de pueblos, que interpela a Gregorio "El gran Faroni" sobre el estado de su poesía. En la maravillosa novela de Luis Landero: Los juegos de la edad tardía. Tusquets -102
"- Y el artista, ¿nace o se hace?.
- Nace. No, brota, emerge. Eso es. El artista emerge de la unión entre el destino y la, y la, y la pasión. No, entre el destino y la, entre la libertad y el destino. El artista emerge de la unión entre la pasión, la libertad, el destino y la, y la ignorancia."
No sé que le ocurrió a aquel señor. Antes de que le vieran sentado constantemente en el banco de la plaza principal del pueblo leyendo el periódico. De alante atrás. De atrás para adelante. Con regularidad de Jesucristo colgado en la pared. A su alrededor el pueblo ameno de mañana. El tráfico y el alboroto del mercado. Cortésmente contestaba a los saludos: buenos días, buenas tardes. Una nota fundamental en esa plaza. Antaño. Con la fuente, homenaje a la vendimia, al agua a chorros. Con los bancos (asientos), el quiosco de prensa, golosinas, juguetitos de plástico y las fachadas azules de la plaza. Los soportales. El Penalty.
Le preguntaban a veces la hora como si no hubiera un reloj en la iglesia que se divisaba desde Úbeda. Y contestaba bien con agrado, con un movimiento ágil y atinado de muñeca. - ¿El tiempo mañana? - Si de mí dependiera bueno. Pero ya se sabe esas cosas vienen de arriba.
Unos conocidos celosos de su quietud, su buen talante, preocupados por saber de dónde salía su sustento le decían: ¿por qué no buscas un trabajo? - Me arreglo bien aquí. Poco sé hacer.
Ahora con la vendimia hay mucho trabajo: hacer el trasiego, lavar las tinajas. - No sé. No sé, contestaba sin perder su asiento.
Me contó todo esto mi tío Roberto, que se fue ya. El hombre de los besillos cálidos. Uno en cada mejilla. Familiares. - Hasta luego.
Y me dijo mi tío que consiguieron al fín, por amistades, que trabajara en una bodega para el trasiego. Del vino. - Se trata de subirte encima del camión cisterna y velar porque no se vaya. El motorcillo no tenía medidor de paso. Y allá se fué el hombre del periódico con unos cigarrillos. En Julio y la calor. Encima de la chapa de la cisterna.
Cuando llegue el vino arriba gritas la voz ¡Lleno!. ¡Lleeeno!. ¡Eeeno!. La voz gutural del bodeguero.
La manga manando vino suavemente y un ruido de chicharra continuado al fondo del patio.
Al hombre con el tiempo, quizá por ser su primer día de trabajo. Su primer día sin banco de la plaza, quiosco, tráfico, animación del mercado ... cuando el vino llegó y corría ya calle abajo sólo pudo gritar: ¡Suficiente!. ¡Suficienteee ...!
Y se sabe que volvió, luego, a su banco(asiento) al día siguiente. El suficiente.
Observo peligro, indolencia en este caprichoso dar y quitar vida a los negocios. A las personas.
La inteligencia en exceso es mala inteligencia. Dice Vergilio Ferreira. Pensar. Acantilado 138
"¿De qué te sirve la inteligencia si no tienes inteligencia para usarla con inteligencia?"
La delectación, la degustación, el pensamiento sibarítico excluye y hace jugar a la ruleta trucada sus principios.
"Desde una mesa repleta
cualquiera decide aplaudir
la caravana en harapos
de todos los pobres ..."
Silvio Rodriguez. Fragmento
Paseando, mientras voy a mis cosas, me encuentro este elocuente letrero en la DYA de Bilbao: Se necesitan personas para casos de soledad.
¿No será eso lo que nos ocurre, que estamos tremendamente solos?
Viernes veintisiete de noviembre de 2009