10 jun. 2009

Inventario de conversaciones...


... y algunos poemas para Antón Hurtado. Luisa, mi madre, a esto le llamaba "hacer sábado". Consistía la operación en disponerse a limpiar a fondo algunas habitaciones d la casa. Tengo como todo el mundo poetas de cabecera, mis preferentes, amenos fijadores de intenciones que aquí nombro. Ahora se que no debo redundar en su esperanza, o basta tan sólo con que yo lo sepa. Me confesé poco de niño; luego perdí confianza en ese tratado de la costumbre, en esa complicidad oscura, la vida me ha proporcionado amigos en quienes creer. Ellos son los que ahora escuchan mis tímidos balbuceos, mis arrebatos de mal genio, mis opiniones sobre la vida confusa.
Me produce mucha alegría haber echado en este texto parte de mis provisiones, tuve que alejarme bastante en el dietario. El artista amigo para quien hice el trabajo merecía el consumo. Hay artistas que no ven mas exposiciones que las suyas, dicen que se contagian. Que les dispersan en su trabajo, interesante ¿verdad?. Otros nos exponemos demasiado. Este ejercicio nuestro en lo lúdico no es un tratado de nadar y guardar la ropa, pienso que mas bien consiste en caminar desnudo. Eso si, el maestro del collage didáctico, el más joven de los jóvenes artistas andaluces lo escribió hacia 1997:
las lágrimas deben dejarse para los postres
las dudas patéticas para después del coito

Luis Gordillo

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