1 sept. 2009

Eduardo López


Eduardo López, 20x20 cm 1994

Uno
Iban los hombres de quintería. A arreglar los viñedos, las cepas, en invierno los olivos. A preparar el campo, a entresacar, quitar la piedra; Y daban vida de pronto a las casas solitarias que luego vemos en el paisaje. Ajenas. Iban para seis, doce o veinte días; cinco, ocho o diez personas. El campo, como el mar, es para estar en él. Iban cargados de lo necesario y ultramarinos, un listado de ellos que tenían en común mantenerse bien en el arcón, junto al pan durante días, o en la soga que hace de eje al pozo: sardinas secas para el pipirrana, bacalao para el tiznao y el moje con patata que harta mucho, harina de guijas o de almortas para las gachas, y pan en abundancia, es imprescindible para hacer las migas con uvas. El pan en el campo no endurece, si acaso, se asienta. Iban los hombres a la faena y quedaban las mujeres en el pueblo al cuidado del enjalbiego y el jornal, al cuidado de los niños, de los vecinos; de la observancia popular y los sucesos. Claro, que el campo entonces se encontraba mucho más lejos, eran tiempos en que al futuro año 2000 se le miraba con mucho cuidado. Con temor.
Cuando volvían los hombres surgían de boca de las mujeres, esporádicas, las cosas que pasaron. Me han dicho..., me dijeron..., sabes que..., dicen que... El hombre que estuvo a lo suyo, con la tierra, que volvió del horizonte con color a melón exclamaba a veces- ¡ A tí todo el mundo te dice cosas a mí no me dice nadie nada!.
Reúno en casa muchas más cosas de Edu López... sus dos libritos editados en Olerti Etxea: Prontuario de acéfalos y Turbinas, sus catálogos...


Y dos

... en cuanto a obra, un cuadro más. El hombre de alambre. Se trata de otro acrílico sobre DM de 20x20 cm. En él, aparece un hombre que asume su delgadez subido en un pedestal. "No te pido que te cuides esa delgadez extrema, sólo pido que me mires con una mirada buena", diría en una de sus trovas Pablo Milanés.
Y un dibujo que el artista me hizo llegar por uno de mis numerosos cumpleaños. A partir de los veintiuno ya no hay que contar, dicen en los pueblos. Creo que esa era la edad de la licencia militar. Pudiera este dibujo haberse caído de su catálogo "Dibujos" de 1998. Y contiene un texto precioso, es el adjetivo ideal para los escritos de Edu, titulado "Abierto todo el año". En él precisa el artista: "El dibujo es la parte dura del pensamiento, su material más óseo, su hermano pétreo, su exoesqueleto. El dibujo, algunas veces, recubre lo visto, lo pensado, y otras va dentro, viaja en el interior de las cosas pensadas hasta encontrar salida por la mano". Y lleva en portada otro dibujo que advierte a navegantes: Siempre pasa lo mismo, 1996.
Y es por todas estas cosas que os cuento que le echo de menos cuándo ojeo el precioso catálogo del Reina Sofía Dibujos germinales. Catálogo de dibujantes notables y otros que hicieron con él lo que pudieron: Chillida, Saura, Teixidor, Joan Ponç, Palazuelo o más cercanos María Gómez, Pello Irazu, Xisco Mensua, Berta Cáccamo, Abraham Lacalle, ... Claro, que para mí sigue siendo un enigma el asunto de los contenidos, y que tiene también un magnífico escrito de nuestra vecina Gentz del Valle: Bajo el triúnfo de la nieve.
Ayer estuve en Rekalde. Paseando sus calles, aunque parezca mentira, aún industriosas; he recordado el mundo o el antimundo de otra gran dibujante, Idoia Montón, excompañera de galería. Después en autobús, cuál paseo cultural motorizado, he llegado al Casco Viejo, por el Arenal, hasta Imatra donde, de nuevo, Edu López tiene una constelación de ¿treinta? obras. A través del cristal pude enamorarme de algunos de esos pequeños cuadros: Una silueta un perfil de una silla con la gota sobrante de su ejecución, un buen número de paisajes inhabitados, una destrucción con bombas que reclama: ¿te acuerdas ...?, un retrato de Hölderlin, ...
Acudo a los catálogos, a los textos generosos de Edu cuándo necesito sentirme prójimo de un todo mejor y futurible. He reparado que en los escritos, en Affo de Cos. Los motivos de la papelera; por ejemplo, de Edu no figura la palabra pintura. Y esto para mí es como, una panacea, un milagroso ungüento para los que aún practicándola todos los días sabemos que estamos en otra cosa. Estoy leyendo las confesiones de Bram van Velde a Charles Juliet en Una vida secreta, La rosa cúbica, 8. En él, Bram agradece a Beckett su comprensión y apoyo, al parecer fué el único que inicialmente lo hizo y cuenta que le escribió un texto en el que en ningún momento citó la palabra color. Naturalmente, entonces, la pelea del gran pintor, maestro del color, era otra. La supervivencia. ¿Se puede pedir más?.... Edu López y yo sabemos que su pintura es estar en todas partes y estar interesado en todo, todo incluídos los astros, los planetas, y todo. No en vano "El mundo es el objeto más grande del mundo", según el autor. Un placer. Espero vientos favorables para comprarle un pequeño cuadro de su última expo en Espacio Marzana, del que quedé prendado: Querido diario ... PUM. Apresúrate lector, yo puedo elegir otra obra. Dice Ciorán: "París es la ciudad dónde todos vienen a suicidarse. Todos buscan el triúnfo". Corrido el tiempo, ahora no sólo París es la capital del suicidio.
Es por eso que la cultura íntima-fabulosa de Edu López sale a la calle en cada comparecencia para recordarnos algo más y dónde estamos. Su taller se llama Planeta Imaginario y su país de referencia Madagascar. Firmado: La invitación a la tormenta.

12 comentarios:

Antón Hurtado dijo...

Normal mirar con temor al año 2000 desde los años 60... Menudo lastre llevaban.

En 2009 y miro con temor al 2010. Nuevos tiempos... y fíjate, a pesar de haber estado hoy placenteramente visitando a Paul Montague en su estudio..., siento temor ante estos nuevos tiempos.
Después del invierno pienso salir al campo a pintar.

Tere Carcedo dijo...

Que de palabras nuevas he aprendido en este comentario, palabras castellano manchegas. Por cierto yo tambien tengo un cuadro precioso de Edu: El braquito que tanto le gusta a Libe.T

Tere Carcedo dijo...

Perdon me referia naturalmente al barquito que tengo en Plencia pero no en el pantalan

J.M. Méndez dijo...

Aupa Carmelo, aquí Mendo,te mando la dirección de mi nuevo blog.Saludos
paisajesradicales.blogspot.com

Carmelo Camacho dijo...

Si.En la presentación del libro de Pili dije que como manchego estaba eximido de leer El Quijote;ahora que voy perdiendo contacto no lo diria tan alto.La verdad es que soy mas de Garcia Pavón.Es mas cercano.Tengo como un placer el haber acercado a nuestros amigos a Edu Lopez.Besos y felicitaciones a Pedro Jose.

Carmelo Camacho dijo...

Gracias,Mendo,que al hierro y al fandango no hay que darle de blando. Te veremos¡¡ Buena vecindad¡

Pedro Carcedo dijo...

Sigo disfrutando de la hermosa prosa de todas las inserciones que haces en tu blog.
También he visto la foto de Hans II.
Dale un cariñoso ladrido de mi parte.
Para vosotros un beso.

Manuel dijo...

como dijo Itten la experiencia del movimiento fluido causa gran impresión cuando formas sin interrupción se encuentran en concordancia con el mismo tono y aparejadas. Para mostrar que la sensibilidad rítmica puede no ser solamente una repetición esquemática, sino ser también un movimiento fluido. espero que sigas como de joven, UN SALUDO

Manuel dijo...

como dijo Itten la experiencia del movimiento fluido causa gran impresión cuando formas sin interrupción se encuentran en concordancia con el mismo tono y aparejadas. Para mostrar que la sensibilidad rítmica puede no ser solamente una repetición esquemática, sino ser también un movimiento fluido. espero que sigas como de joven, UN SALUDO

elfindelpin dijo...

¡¡¡Joder con Don Manuel!!!Sigo joven pero con muchos más años.La fidelidad pesa.Un saludo doble.

Carmelo Camacho dijo...

Simple curiosidad¿No seras el Manuel de Te recuerdo Amanda de Victor Jara? Otro saludo.

Carmelo Camacho dijo...

Host!! Ahora caigo, Manuel Lopez. Perdona!! Un abrazo Manchego desde Bilbao.